Bol de yogur con girasol
Yogur natural sin azucarar, un chorrito de aceite de oliva, sal en escamas y un puñado de brotes de girasol encima. Crujiente, salado, dos minutos.
GirasolYa sabes lo básico: crudos y al final, nunca en la sartén. Aquí tienes seis formas concretas de usar cada variedad, agrupadas por momento del día. Si tienes una variedad concreta en la nevera, fíltrala abajo.
Desayunos y meriendas
Ideas de dos minutos, pensadas para antes de salir de casa.
Yogur natural sin azucarar, un chorrito de aceite de oliva, sal en escamas y un puñado de brotes de girasol encima. Crujiente, salado, dos minutos.
GirasolPan de barra tostado, una capa de queso fresco para untar y brotes de rábano rojo por encima. El picante suave despierta cualquier mañana.
Rábano rojoTortilla francesa recién hecha, aún caliente, con un puñado de brotes de girasol dentro del bocadillo. El calor los entibia sin llegar a cocinarlos.
GirasolEl batido de manzana y pera de toda la vida, con un puñado de brotes de guisante triturados dentro. Dulzor vegetal, sin sabor amargo.
GuisanteRequesón o queso batido, unas gotas de miel y brotes de rábano rojo por encima. El contraste dulce-picante engancha desde el primer bocado.
Rábano rojoTostada con una capa de hummus, un chorrito de aceite y un puñado de brotes de guisante encima. Verde sobre verde, sabor suave.
GuisanteHuevos revueltos cremosos, recién hechos, con brotes de brócoli añadidos ya en el plato, nunca en la sartén.
BrócoliLa clásica tostada de aguacate, pero con brotes de brócoli en vez de guisante: sabor más suave, ideal para los peques de la casa.
BrócoliPlatos de diario
No cambian la receta, solo el último gesto antes de servir.
La ensalada de pasta que ya haces, con brotes de brócoli añadidos justo antes de servir, nunca antes.
BrócoliEl guiso de lentejas de siempre, con brotes de rábano rojo por encima al servir. Corta la grasa del guiso y aporta un punto picante.
Rábano rojoPatatas al horno recién sacadas, un chorrito de aceite y un puñado de brotes de guisante puestos en caliente. Verde y frescor sobre un plato de cuchara.
GuisantePan de molde, pechuga de pollo, tomate, y brotes de girasol haciendo el papel de la lechuga, con más textura y más sabor.
GirasolUna tortita de trigo, pollo a la plancha, salsa de yogur y un buen puñado de brotes de girasol. Textura crujiente en cada bocado.
GirasolLa crema de calabaza o zanahoria de siempre, con brotes de rábano rojo espolvoreados al servir, para romper la untuosidad.
Rábano rojoRevuelto de setas y ajo, con brotes de guisante añadidos fuera del fuego, cuando el plato ya está en la mesa.
GuisanteBowl de arroz, verduras salteadas y huevo a la plancha, con brotes de brócoli como toque final fresco.
BrócoliPara quedar bien
Cuando el plato ya está listo y solo falta el detalle final.
Carpaccio de ternera o de calabacín, con brotes de rábano rojo repartidos por encima. El morado destaca sobre el plato nada más servirlo.
Rábano rojoTartar de atún o de tomate, con un círculo de brotes de guisante alrededor. El clásico de restaurante, hecho en casa.
GuisanteUn risotto cremoso de champiñones o de queso, con brotes de brócoli justo al emplatar, antes de que se enfríe.
BrócoliGazpacho o salmorejo bien frío, con unos brotes de girasol flotando encima como toque final, justo antes de llevarlo a la mesa.
GirasolPan tostado, salmón ahumado, queso crema y brotes de girasol encima. De los aperitivos que se acaban primero en la mesa.
GirasolVieiras a la plancha, un punto de reducción de naranja y unos brotes de rábano rojo encima. Color y picor en un solo bocado.
Rábano rojoUna crema fría de guisante clásica, servida con un puñado de brotes de guisante frescos por encima. El mismo sabor, en dos texturas.
GuisanteTataki de atún o de pollo, con brotes de brócoli repartidos por el plato justo antes de llevarlo a la mesa.
Brócoli